El Ayuntamiento de Villablino está trabajando conjuntamente con la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente de Castilla y León (Somacyl) para introducir en la capital lacianiega una red de calor sostenible alimentada por biomasa.
Será en Villablino como localidad, y no como municipio, porque es “donde se centraliza el mayor número de edificios públicos, que son los grandes consumidores de energía”, explica a Laciana Digital el alcalde, Mario Rivas, quien además matizó que a esta red se podrán unir también edificios privados, es decir, “aquellos bloques de viviendas que tengan calefacción central. Se verán beneficiados por el ahorro que supone apostar por este tipo de consumo centralizado a través de la red sostenible”.
Y precisamente en cuanto a los edificios de titularidad municipal (Casa de Cultura, polideportivo, Casa Consistorial y los colegios San Miguel y Generación del 27), “el ahorro está estipulado en torno al 40%. El gasto es superior a los 60.000 euros” , defiende el primer edil. Se prevé que el coste, que aún está por definir en el proyecto técnico, ronde los dos millones de euros. La previsión es que la ejecución material de la red de calor se inicie en el año 2025 y esté finalizada en 2026, apunta Rivas.
La red también abastecerá a otros edificios públicos no dependientes del Ayuntamiento como pueden ser aquellos que son titularidad del Gobierno Central, el cuartel de la Guardia Civil y el futuro Centro de Acogida de Protección Internacional. También aquellos en los que su responsabilidad de mantenimiento recae en la Junta de Castilla y León, como es el caso del Centro Sociosanitario.
El objetivo de esta red de calor es “sustituir el uso de energías fósiles por energía renovable y sostenible que va a contribuir a generar empleo en los entornos rurales. Hasta hace poco tiempo la base de la economía de nuestro municipio era el carbón y lo que estamos intentando es transformar eso en una energía renovable”, puntualiza el alcalde.
Se cierra así, continua diciendo Rivas, el círculo “en torno a ese proyecto que iniciamos con el centro logístico de biomasa, donde se va a tratar y a seleccionar esa biomasa que, entre otros servidores, tendrá a a los Montes de Utilidad Pública que son propiedad de las Juntas Vecinales. Esa biomasa abastecerá a la red de calor y reducirá las emisiones de CO2, contribuyendo a la Transición Ecológica”.
Se trata de generar energía “a través de un recurso propio y autóctono, que además va a crear empleo directo e indirecto de forma significativa”.
El trabajo con Somacyl
Ayuntamiento y Somacyl trabajan codo con codo en la implantación de la red de calor a través de biomasa. Primeramente, buscando la parcela donde se va a ubicar la caldera. “Será una parcela, cedida por parte del Consistorio, de unos mil metros cuadrados“, explica el regidor. Y también trabajan en la concesión de los ramales principales y secundarios “que en su totalidad ocuparán alrededor de tres kilómetros”.