Una explosión de gas en la calle Alcón de Ponferrada sacudió a los vecinos de la zona en la madrugada de este jueves, después de que la misma provocara el incendio y posterior derrumbe de parte del edificio, sin que hubiera que lamentar, eso sí, daños personales.
Según las primeras informaciones, la explosión fue provocada poco antes de las 4 de la madrugada por el único inquilino del inmueble ubicado en el número 21 de esta céntrica calle ponferradina, al que iban a desahuciar en los próximos días y que, tras el suceso, se entregó en la comisaría de la Policía Nacional.
Los bomberos de Ponferrada acudieron al lugar de los hechos para extinguir las llamas, que se habían propagado con gran rapidez por la fachada y los pisos superiores del edificio, consiguiendo que el fuego no pasara a los edificios aledaños, cuyos inquilinos fueron desalojados mientras se llevaban a cabo las tareas de extinción. La explosión provocó la caída de cascotes que causaron daños a cuatro coches estacionados en la zona, dos de los cuales resultaron siniestro total.