Si ya de por sí resulta complicado que la población de edad avanzada se entienda con el contestador automático que atiende a los pacientes en los centros de salud, el asunto se complica aún más cuando el teléfono no está disponible. Es el caso del consultorio médico de Cabrillanes. Los vecinos telefonean y la mayor parte de las ocasiones la llamada se recibe en el Ayuntamiento. Y es que las líneas están cruzadas desde hace más de dos meses, explica la regidora, Lina Freire, quien apunta a que el problema parece haberse ocasionado “por un cambio que realizamos en la tarifa”.
De hecho es el propio Consistorio el que recoge los mensajes de los pacientes y los traslada al consultorio pero, tal y como matiza Freire, el Ayuntamiento no está abierto permanentemente por lo que muchas veces “hay recados que se quedan sin remitir” y “hablamos de un municipio en el que hay 760 habitantes, la mayor parte de ellos de edad avanzada”, recuerda la regidora.
Harta de la situación, la alcaldesa ha buscado una solución por diferentes vías. “Contactamos con la Oficina de Consumo de la Diputación de León pero al tratarse de un organismo público, no somos consumidores como tal, no tienen competencias”. También enviaron sendos escritos a la delegación territorial de León y a la delegación del Gobierno en la Comunidad, además de otros organismos como la consejería de Fomento “porque ésta última tiene competencias en telecomunicaciones pero no nos han respondido” y la Gerencia de Atención Primaria.
La única vía que encuentra la regidora para subsanar el problema es “abandonar la compañía telefónica con la que tenemos el contrato actual”, a la que también se han dirigido en múltiples ocasiones, “e irnos a otra que corrija la anomalía”, concluye diciendo Freire.