ARQUEOLOGÍA

Se descubren tres nuevas construcciones en el castro de La Muela

Los hallazgos fueron descubiertos durante las excavaciones realizadas en el campo de trabajo internacional “Laciana 2017: recuperación del patrimonio histórico-arqueología”
Imagen de los voluntarios durante el transcurso de los trabajos

Desde el 15 de julio y hasta el pasado viernes día 28 un grupo de jóvenes participó en este campo de trabajo internacional, llevado a cabo en el castro de La Muela, que ha sido promovido por el Ayuntamiento de Villablino y seleccionado en la convocatoria de este año de los campos de trabajo en Castilla y León por parte de la Dirección General del Instituto de la Juventud de la Junta.

Las excavaciones, dirigidas por el arqueólogo lacianiego, Rubén Rubio, han permitido “ampliar el conocimiento de la trama urbana del poblado en una zona inmediata al área ya excavada ya que se ha documentado la planta de tres nuevas construcciones, dos de ellas de tendencia circular y una más rectangular”, según ha informado Rubio.

Todo parece indicar que el levantamiento y uso de las mismas, tal y como señala el arqueólogo, puede encuadrarse en época romana altoimperial (siglos I-II d.C.) “como reflejan los materiales hallados, algunos tan significativos como las producciones cerámicas de terra sigillata hispánica y paredes finas”. Aún así, según ha puntualizado Rubio, los edificios localizados durante las excavaciones “se encuentran muy arrasados por la erosión en una zona en la que la estratigrafía conservada es escasa, lo que dificulta su interpretación”.

El objetivo del campo de trabajo era “profundizar en el conocimiento científico de un poblado de gran importancia histórica, fundado por una comunidad astur a finales de la Edad del Hierro y ocupado posteriormente por los conquistadores romanos en un proceso paralelo a la puesta en marcha sistemática de intensas explotaciones de oro en la cuenca alta del río Sil”.

En 2013, el castro de La Muela ya fue objeto de una amplia intervención que afectó a 650 metros cuadrados. En dicha campaña los arqueólogos sacaron a la luz numerosos restos de estructuras domésticas y defensivas correspondientes a diferentes periodos históricos. Unos vestigios que fueron entonces consolidados y restaurados de cara a su musealización.

Los voluntarios

Las labores arqueológicas se han desarrollado gracias a la participación de jóvenes procedentes de distintos puntos de España así como de Francia, Italia, México, Ecuador y Taiwán, junto con la colaboración de vecinos de la comarca de Laciana. Todos ellos han contribuido así al estudio y revalorización del patrimonio cultural local.

Paralelamente a los trabajos de excavación, los voluntarios han participado en otras actividades complementarias tales como escalada, espeleología, tiro con arco y rutas de senderismo además de talleres de repostería tradicional, de malabares o de baile, según ha señalado el coordinador del campo de trabajo, Félix Suárez. Todos los jóvenes han estado alojados, durante su estancia en Villablino, en las instalaciones del instituto Obispo Argüelles de Villablino, habilitadas para tal fin.

Por su parte, el edil de Cultura y Turismo, Ángel Gutiérrez, ha señalado la importancia de haber recuperado esta iniciativa ya que han pasado diez años desde que se llevó a cabo el que había sido hasta ahora el último campo de trabajo en Laciana. Dentro de las restauraciones etnográficas que se realizaron, cada verano entre 1999 y 2007, se intervinieron diferentes elementos patrimoniales de la zona como la lechería o el lavadero de Sosas de Laciana, el lavadero de Villager, la lechería de Rabanal de Arriba, la iglesia de San Miguel o la fuente de La Casona, entre otros.

Vista general del sector excavado