El preparador lacianiego, Roberto Méndez, ha anunciado su retirada total de los campeonatos de España de rallys de asfalto y tierra. A la vez desconvoca la copa N-5 RMC mixta, que tenía prevista para tres temporadas en activo. La decisión viene motivada por los sucesos acaecidos en el Rally do Cocido el pasado fin de semana donde el Renault Clio de Adrián Díaz y el Ford Fiesta de Álvaro Muñiz, fueron excluidos por utilizar manguetas de fabricación propia.
Y es que ambos vehículos, encuadrados en la categoría N5, acabaron la prueba en cuarta y tercera posición respectivamente, pero fueron excluidos de la clasificación tras la verificación técnica final. Los comisarios detectaron que las manguetas delanteras izquierdas no estaban conformes al reglamento, y les descalificaron. En un comunicado Méndez ha afirmado que “esta es una decisión muy meditada y dura para mí, por eso he tomado los días suficientes para reflexionar, no precipitarme y, sobre todo, no tener que arrepentirme, aunque no tengo mucha más opciones cuando mis coches y la copa N-5 no están homologados ni permitidos para correr en el nacional de Rallyes 2018”.
Aún así, el lacianiego ya ha avanzado que “seguiremos en los campeonatos regionales que dejen correr nuestros coches, porque increíblemente varías federaciones regionales me han llamado para decirme que en su territorial sí querían producto de RMC, el producto nacional, que era un orgullo estos coches para sus campeonatos”. Para terminar, Méndez ha señalado que “esto no es ningún tipo de amenaza, es una realidad. Necesito parar, necesito asimilar todo esto que ha pasado y no caer en el desánimo aún más”, subraya el preparador quien también ha tenido unas palabras para los pilotos que estaban con RMC “haciendo el asfalto, la tierra, por dejarlos tirados, y los que iban a empezar la copa. Todos ellos me conocen, y saben que yo no soy así de tirar la toalla, pero pido por favor que se pongan en mi lugar, la humillación que nos ha hecho pasar esta federación”.