De entre las 24 propuestas que competían en el concurso de pinchos, que se celebró este año desde el 3 al 11 de diciembre con motivo de la festividad de Santa Bárbara, el público eligió ‘Recreo’, del bar La Escuelina -situado en la Plaza- como el mejor. El segundo galardón recayó en ‘Picnic’ del bar La Campanona, ubicado en la misma zona. La cafetería Nagasaki se llevó el tercer premio con su pincho bautizado como ‘A dos carrillos’.
El concurso buscaba el mejor pincho a través de las valoraciones de los comensales que puntuaron del uno al cinco tres factores: sabor, elaboración y presentación. Pero además, este certamen, tiene premio ya que se sortearon 1.200 euros en metálico entre los clientes que completaron todos los bares participantes. De esta forma, 600 euros recayeron en Luis Rodríguez, 360 euros en Eva Merillas y 240 en Borja Arroyo.
El promotor de la iniciativa, Melchor García, haciendo balance, considera que el concurso “ha salido bastante bien” teniendo en cuenta las circunstancias COVID-19. “No estamos al mismo nivel -en cuanto a gente- respecto a 2019, pero ha habido mucho movimiento”. De hecho, doscientas personas hicieron la ruta completa de bares participantes. Por eso, los establecimientos que alcanzaron las primeras diez posiciones, los del TOP TEN, volverán a ofrecer sus pinchos entre el 5 y el 8 de enero. Al mismo precio, 1,20 euros, y en el mismo horario de 19:00 a 23:00 horas.
El Ayuntamiento de Villablino también ha sido partícipe de la iniciativa siendo colaborador de la misma. Su alcalde, Mario Rivas, se mostró muy satisfecho porque “el concurso ha aumentado el número de participantes” respecto a ediciones pasadas. El primer edil aprovechó la ocasión para lanzar el guante a García demandando la creación de una asociación de hosteleros ya que este tipo de iniciativas, que en palabras de Rivas, “el Consistorio puede y debe apoyar”, han de llevarse a cabo “en torno a un consenso asociado”.
El primer edil sostiene que “han demostrado que se ponen de acuerdo y que tienen ideas que funcionan”, tanto desde el punto de vista económico como desde el punto de vista social. Por eso, insiste el alcalde, “el Ayuntamiento siempre estará abierto” a cualquier propuesta procedente de un colectivo de este tipo. Es más, la asociación “facilitaría la elaboración de las fiestas municipales”, teniendo en cuenta “las necesidades del municipio”.