Los trabajadores del centro sociosanitario ‘Valle de Laciana’ -parte residencial, unidad de día y unidad de hospitalización- se han concentrado esta mañana, frente a las puertas de las instalaciones, para denunciar la situación laboral que sufren por parte de la Unión Temporal de Empresas ‘Provire Productos, S.L.U – Orthem Servicios y Actuaciones S.A.U‘, adjudicataria de la gestión de dichos servicios por la consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades, a través de la Gerencia de Servicios Sociales.
Los trabajadores denuncian multitud de horas extras, con la consiguiente sobrecarga de trabajo, y reducción de personal. Desde 2017, recuerda el presidente del Comité de Empresa, Daniel Paradelo, año en el que se produjo la adjudicación, la compañía “nunca ha cumplido el personal mínimo”. Paradelo ya ha advertido que harán todo lo posible “para que se cumpla el contrato que esta empresa tiene con la Gerencia”. De hecho anunció, que si a lo largo de esta misma semana la Junta de Castilla y León no adopta medidas, emprenderán un calendario de movilizaciones que aún está sin definir.
El presidente apunta como principal problema el hecho de que, desde el inicio del contrato, los trabajadores “cumplen con sus obligaciones con menos personal del que tienen firmado en el pliego de prescripciones técnicas”. La empresa se aferra a que, tal y como explicó Paradelo, “el nivel de ocupación de las camas hospitalarias no es del cien por cien”, pero siempre ha estado por encima del ochenta por ciento. Tienen acordado en el pliego que “solo se puede reducir el personal mínimo si está por debajo de esa cifra del ochenta por ciento”.
Alega la empresa, según explicó el presidente del comité, “problemas económicos. El centro no sale rentable y la única forma de ser viable es reduciendo costes con el personal”, matizó. Primeramente se planteó “reducir media jornada a cuatro auxiliares de enfermería. Esas chicas terminan el contrato en mayo y junio y la empresa no se ha comprometido en renovarlas. No sabemos cómo va a ser el calendario laboral de las auxiliares de enfermería a partir del 1 de julio”, siguió diciendo. También, a partir de esta misma fecha, la empresa plantea reducir media hora la jornada laboral diaria de las chicas de la limpieza.
Por todo ello, el comité de empresa avanza que no pararán ni llegarán a un acuerdo “porque sabemos que el personal mínimo nunca se ha cumplido. Es un contrato firmado por la Gerencia de Servicios Sociales que tendrá que escucharnos y darnos apoyo. Los trabajadores están sufriendo un enorme sobresfuerzo, que tiene unos límites. La gente no puede más”.
Las camas hospitalarias
El presidente del Comité de Empresa apuntó que desde el año 2020, por diversas causas, “se han ido yendo los enfermeros y nos hemos quedado cinco, cuando hay firmado que tendría que haber siete como mínimo”.
Desde enero, continuó diciendo, la empresa pidió a los trabajadores que hicieran horas extras “porque la unidad hospitalaria no podría ser viable si no hay enfermero 24 horas”, por lo que la semana pasada se les comunicó que en el mes de mayo “hay muchos días sin cubrir y no encuentran personal. Dijeron que si ninguno de nosotros cubríamos esos puestos, se cerraría la planta hospitalaria provisionalmente y se derivarían los pacientes al hospital del Bierzo”. Algo que los trabajadores tachan de chantaje, si bien es cierto la situación se ha solventado momentáneamente ya que una de las trabajadoras “se reincorporará un mes antes para que no se cierre la unidad hospitalaria” aunque “ante próximas bajas y ausencias del personal, es lo primero que se va a plantear, el cierre de la parte hospitalaria”, concluyó diciendo.