Mandiles prendidos de cada rincón de la capital de la comarca, algunos de ellos con lemas como ‘más oportunidades para las mujeres rurales’, ‘mismo empleo, mismo salario‘ o ‘igualdad de derechos y oportunidades’. Dibujos de mandiles pintados por los escolares de la comarca en el entorno de la iglesia ‘Santa Bárbara’ de Villablino. Pancartas con frases como ‘Mujeres mayores = pensiones precarias‘, ‘Somos compañeras, no competencia, ‘Somos el grito de las que ya no tienen voz’ o ‘No me llamo guapa‘. Y el color morado como clara seña de identidad de una jornada en la que la sociedad lacianiega volvió a salir a la calle para clamar por la igualdad, igualdad real entre mujeres y hombres.
Este 8M, día Internacional de la Mujer, la plaza Luis Mateo Díez fue el escenario elegido para concentrarse. En el acto, organizado por el colectivo 8M y las mujeres de Laciana, sonaron varias canciones -en tono de protesta- en la voz de la joven lacianiega Tamara Basilio. Además un grupo de mujeres versionó y bailó la famosa canción ‘¿A quién le importa?’ -de Alaska- convertida en un lema reivindicativo: ‘Que estamos hartas, que no aguantamos, que hoy no queremos, que hoy no fregamos…’.
También voces femeninas fueron las que, justo antes de emprender la manifestación que recorrió las principales calles de la villa, dieron lectura a los habituales manifiestos. Discursos como el de los estudiantes quienes exigieron que las mujeres “puedan moverse en libertad por todos los espacios públicos y privados y a todas horas” y denunciaron “la injusticia patriarcal que nos quiere sumisas y calladas”. Asimismo reivindicaron que la situación laboral de las féminas “permita desarrollar un proyecto vital con autonomía y dignidad”.
El colectivo 8M del Bierzo y Laciana, por su parte, reclamó más presencia femenina parlamentaria porque “nadie mejor que nosotras para definir leyes que asienten bases para que la sociedad se encamine hacia una equidad”. Asimismo, el colectivo abogó por “acabar con la discriminación basada en el sexo otorgando el mismo valor, los mismos derechos y las mismas oportunidades a mujeres y hombres” ya que la igualdad “admite diferencias pero no desigualdades”.
También el Ayuntamiento de Villablino lanzó sendas reivindicaciones relacionadas con promover una nueva cultura de la igualdad, implicar a la comunidad educativa para la implementación de un modelo basado en la ‘educación en igualdad’ o instar a las nuevas generaciones a que se impliquen en el cambio. Además, reclamaron el aumento de la participación femenina en puestos de representación y toma de decisiones de la vida social, económica o política.
Finalmente, los sindicatos CCOO y UGT de Laciana, en un manifiesto conjunto, pusieron cifras al acto. “Las trabajadoras sufrimos una brecha salarial por trabajos de igual valor cercana al 24% y nuestras pensiones son mucho más bajas”. En la misma línea manifestaron que en Castilla y León “el salario medio anual de una mujer es 5.000 euros por debajo del de un hombre” por lo que consideran necesario “activar un plan de choque para que esto acabe”.