CULTURA

Laciana celebra el centenario de la llegada a Villablino del ferrocarril minero

La jornada conmemorativa dio cabida a la inauguración de la muestra fotográfica del berciano David Zamorano además de teatro y un memorial con vivencias y recuerdos de antiguos ferroviarios del Ponferrada-Villablino
Foto de familia en la inauguración de la exposición fotográfica del berciano David Zamorano sobre el ferrocarril Ponferrada-Villablino

El 23 de julio de 1919 llegaba a Villablino el primer tren minero desde Ponferrada. Tras poco más de diez meses de obras, se abría una línea de vía estrecha para sacar de la comarca de Laciana hacia la meseta la producción carbonera. Un hito histórico que durante casi un siglo marcó el desarrollo económico de estas tierras. Hoy, un siglo después, la comarca echa la vista atrás con cierta nostalgia y celebra esta efeméride.

Los actos conmemorativos para honrar la memoria del ferrocarril arrancaron con la inauguración, en la Casa de Cultura, de la exposición‘ El ferrocarril de Ponferrada a Villablino, un viaje fotográfico’ de David Zamorano. Una selección fotográfica del artista berciano -1950- que reivindica el alto valor patrimonial, cultural, histórico y natural de esta vía centenaria porque la muestra es un viaje en imágenes por el trazado del emblemático tren. Sesenta y cuatro fotografías que captan a la perfección la esencia de aquel ferrocarril.

El autor de la muestra, David Zamorano, estuvo acompañado en el acto inaugural por el alcalde de Villablino, Mario Rivas, y la edil de Cultura del Ayuntamiento de Ponferrada, Concepción de Vega. El primer edil lacianiego, agradecido por la visita de la concejala, confesó que “ésta espero que sea la primera de las colaboraciones que podamos tener en conjunto entre el Ayuntamiento de Villablino y el Consistorio de Ponferrada”. El regidor aprovechó la ocasión para volver a incidir en la importancia que tuvo el ferrocarril “para todo el corredor del Sil, Bierzo y Laciana”. Rivas, además, añadió que mediante la exposición fotográfica “podemos visualizar cómo se ha desarrollado un proyecto industrial que ha significado el antes y el después para el desarrollo de la zona y en consecuencia para el desarrollo del Bierzo”.

Es difícil hablar del pasado del tren sin poner la vista en el futuro, en el proyecto turístico del Ponfeblino. En este sentido la edil de Cultura del Ayuntamiento de Ponferrada confesó que por parte de ambos Consistorios “no estamos dispuestos a que caiga en el olvido. Uno de los objetivos que tenemos es poder poner en valor este pasado que queremos que forme parte de nuestro futuro como motor turístico, cultural y económico”.

Y es que esta jornada conmemorativa unió, tal y como confesó el director del centro asociado de la UNED de Ponferrada, Jorge Vega, “a dos administraciones, la de salida del ferrocarril y la de llegada”, un ejemplo -apuntó- “de que todos sumamos y puede ser posible la puesta en valor de ese importante patrimonio industrial minero”.

Teatro y memorial con vivencias y recuerdos

Los actos prosiguieron con la escenificación, en el auditorio de la Casa de Cultura, de la obra ‘El abuelo del Ponfeblino’ por parte de la compañía Dinamia Teatro. Una escenificación sobre las vivencias del ferrocarril. Pero para vivencias las que narraron dos de los ferroviarios del Ponferrada-Villablino: César Álvarez, de noventa años, natural de Cuevas del Sil y residente desde hace muchos años en Villablino y Erin de la Mata de ochenta y seis años y de Folgoso de la Ribera. Ambos admitieron la ilusión que les produciría la puesta en marcha del tren turístico ‘Ponfeblino’. De la Mata aseguró que “el día de la inauguración no fallaría”. Aún así considera “muy complicado” que el proyecto se pueda hacer realidad. “Me gustaría verlo venir”, añadía su compañero lacianiego.

Mirando al pasado, César Álvarez confesó que él “estaba enamorado de las máquinas del tren”. Trabajó como ferroviario durante cuarenta y dos años. “Empecé como fogonero, luego maquinista y me jubilé como jefe de maquinista”. De aquellos tiempos recuerda con especial tristeza el año 1956 “cuando la máquina número 31 cayó en Villarino para el río y me tocó sacar al fogonero, que había fallecido”.

Erin de la Mata, por su parte, reconoció que en su caso “disfrutó mucho con la línea. Hice toda clase de servicios: fogonero, maquinista y al final me jubilé como jefe de depósito de máquinas. Trabajé durante cuarenta y tres años”. Añadió además que en aquellos tiempos “se trabaja mucho, las máquinas eran duras pero con ilusión era todo mucho más bonito”.

Junto a ellos también participó en el memorial de recuerdos y vivencias el presidente de la asociación ‘Amigos de Sierra Pambley‘, Rafael Roy, quien incidió en “lo importante que fue el ferrocarril para la MSP y la MSP para el ferrocarril. Permitió que toda esta zona arrancase y también la industria minera”.

Memorial de vivencias y recuerdos. De izquierda a derecha, David Zamorano, autor de la exposición, César Álvarez, Erín de la Mata y Rafael Roy
Memorial de vivencias y recuerdos. De izquierda a derecha, David Zamorano, autor de la exposición, César Álvarez, Erín de la Mata y Rafael Roy