Un curso finaliza, ‘Mujer, la clave del desarrollo rural: análisis socioeducativo’, y otro comienza, ‘La tradición celta en la cultura del occidente atlántico’. Este mismo miércoles, en Villablino, se ha clausurado e inaugurado, respectivamente, estos dos cursos que forman parte de la oferta educativa de verano de la UNED y que cuentan con la colaboración del Ayuntamiento de Villablino y de la Fundación Sierra Pambley.
Por la tarde se inauguraba, con la presencia también de la edil de Educación, Pilar Carrasco, el curso sobre ‘La tradición celta en la cultura del occidente atlántico’, con la joven Sara Álvarez Gómez como coordinadora. Al respecto, Sara Real, subdirectora Académica del Centro Asociado de Ponferrada, recalcó que “el curso parte del proyecto municipal ‘Cammīnus’, plan que busca la reapertura del centro de los castros de Rioscuro como centro cultural y del que precisamente Sara Álvarez Gómez participó como gestora cultural.
El curso abarca, tal y como adelantó Real, “aspectos arqueológicos, antropológicos e históricos” con el fin de dar una visión más completa que la meramente histórica, “sobre todo en esta zona del norte atlántico y ver como afecta a áreas como pueden ser la recuperación histórica de la zona y el turismo, con el proyecto de los castros de Villablino”.
Concretamente, se tratarán temas como la cultura celta astur-leonesa en su contexto atlántico, la ideología celtista: construcción y decadencia, tradiciones, fiestas y cultura celta, la figura del dragón en el folklore celta o la ocupación y los usos en el Alto Sil durante la Edad del Hierro y el período romano, esta última impartida por el joven lacianiego Rubén Rubio. El programa se cerrará el día 3 de julio con una mesa redonda sobre el pasado y el presente de la cultura celta.
La clausura del curso sobre ‘Mujer: la clave del desarrollo rural’
Respecto a la clausura del curso en clave femenina, Sara Real, destacó que “existía especial interés en impartir esta temática en Laciana” ya que, según recordó “en el aula de la UNED de Villablino está la sede del observatorio de igualdad de género y desarrollo local”. El curso, se cerró con una ponencia impartida por Real sobre el Objetivo de Desarrollo Sostenible número cinco de igualdad de género para concluir con una mesa redonda que dio cabida a representantes de diferentes asociaciones de mujeres -Nazaret, Buen Verde, Progresistas del Bierzo y ADAVAS-.
Y las conclusiones del curso han sido claras. Por una parte, la subdirectora apuntaba a “la necesidad de visibilizar la labor de la mujer a lo largo de la historia en el mundo rural”, porque, tal y como confesó, “el problema radica en que toda la vida han tenido mucho trabajo pero nunca empleo” ya que “no figuran en los datos”, sin embargo, recalcó Real, “los antropólogos tiene claro que la cultura que transmitían las mujeres de generación a generación está ahí”.
Por otra parte, incidió también en una demanda que las asociaciones de mujeres pusieron sobre la mesa acerca de “la importancia del apoyo institucional” a estos colectivos “que brindan asesoramiento y dependen de financiaciones anuales. Ha de ser un apoyo más continuado”.