Al hilo de los nuevos vídeos que acaban de hacerse públicos donde se ve claramente, en la madrugada del pasado miércoles, a un ejemplar de oso pardo joven moviéndose por el casco urbano de Villablino, la Fundación Oso Pardo confirma que, al tratarse, con toda probabilidad, del mismo ejemplar que se vio hace unos días cerca de las basuras del supermercado Gadis, es urgente intervenir “para que sea disuadido definitivamente”.
La competencia para hacerlo, insiste la FOP, es de la administración regional y “sabemos que no hay mala voluntad por su parte, sino obstáculos administrativos para poder materializar esa disuasión con contundencia”. Aún así la Fundación considera que se debe encontrar la forma de solucionar estos problemas “porque están impidiendo la resolución de conflictos y, con la información que se tiene de otras poblaciones de osos del mundo, esto es clave para evitar que vayan a más”.
Asimismo, en la nota de prensa emitida, la FOP recuerda que las medidas que hay que tomar están detalladas en el Protocolo de Intervención con Osos aprobado en 2019 por las comunidades autónomas cantábricas, el MITECO y con el aval de los expertos, entre ellos alguno de la propia Fundación.
En dicho protocolo se especifica que si los ejemplares reinciden en su comportamiento, deben ser capturados para colocarles un collar con dispositivo GPS que posibilite su seguimiento y la aplicación más contundente y continuada de las medidas de disuasión (disparos con balas de caucho….). Estas actuaciones deben ser llevadas a cabo por equipos bien formados y disponibles las 24 horas del día.
De momento, matiza el mismo escrito, “nos encontramos ante casos aislados, pero generan una justificada alarma social”. Subraya a la vez la FOP que también es importante “no confundirlos con los osos que bajan de noche a robar cerezas y otras frutas en entornos más o menos alejados de los pueblos, o que asaltan un colmenar no protegido o mal protegido”.
Esto, tal y como sostiene la Fundación, “es un comportamiento normal en la especie, y se salva con la indemnización de los daños, exigiendo que se pague con diligencia e incluyendo el lucro cesante”. Pero, la Fundación incide en que, el comportamiento de este oso joven de Villablino y el de los otros ejemplares que están frecuentando las localidades de Villarino y Tejedo del Sil, buscando comida fácil de forma reiterada dentro de los pueblos, “sí deben corregirse inmediatamente”.
En este sentido la nota de prensa hace mención expresa a determinadas prácticas humanas que pueden favorecer la habituación de los osos, “como es la de actuar sobre las fuentes de alimentación para atraerles, o permitir que se alimenten de ellas durante días a sabiendas de las consecuencias, con tal de conseguir un vídeo a mayor gloria del autor”. Igualmente, insiste la Fundación, “se debe prestar atención a los contenedores para que no permanezcan llenos de basura”.
El comunicado concluye diciendo que “un objetivo fundamental y prioritario es que no haya ni un solo oso cantábrico habituado” porque “nos jugamos en ello la aceptación social de los osos y eso, en la Cordillera Cantábrica, puede poner en riesgo la conservación de la especie”.