La Feriona recupera su espíritu ganadero

Cien cabezas de ganado se citaron en el recinto ferial de Villablino que albergó además la séptima muestra de razas de gallinas. Allí estuvieron también los mastines acompañados por sus criadores

Su esencia es ganadera. La ‘Feriona’ tiene sus orígenes en este sector primario pese a que con el paso de los años las operaciones de compra-venta de vacas o caballos quedaron relegadas a un segundo plano, tomando todo el protagonismo el extenso mercado al que da cabida la muestra. Aún así, ese espíritu ganadero se ha conseguido ir manteniendo en el tiempo.

De hecho, este mismo año han sido cien cabezas de ganado las que se han dado cita en el recinto ferial de la capital de la comarca. De esa cifra, unos setenta y cinco ejemplares -entre vacas y caballos- se pusieron a la venta mientras que el resto participaron en la exposición de razas puras. Una muestra que congregó ganado bovino de razas como Asturiana de los Valles, Salers, Pirenaica, Limusina o Aubrac. Y así, el mercado de ganados fue, un año más, visita de obligado cumplimiento, pero con un considerable aumento, comparado con otros años, en las cifras de los animales que formaron parte de la exposición.

El propio alcalde, Mario Rivas, ha asegurado que La Feriona ha conseguido volver a convertirse “en la feria ganadera más importante de la provincia”, fruto, según el regidor, “del esfuerzo de los propios ganaderos”. Algo también ha tenido que ver el hecho de que las cabezas de ganado expuestas en el monográfico de razas puras pudieron acceder al recinto sin realizar los saneamientos de brucelosis ni de tuberculosis ya que tan solo tenían que estar en posesión de la calificación sanitaria del tipo T3 histórico, si bien el ganado que se puso a la venta sí pasó los pertinentes saneamientos.

Además de vacas y caballos, el mercado de ganados acogió la séptima edición de la habitual muestra de razas de gallinas con setecientas aves de setenta razas diferentes. Sin duda, acapararon la atención de pequeños y no tan pequeños. Y para custodiar al ganado no podía faltar su guardián por excelencia; el mastín español. Varios ejemplares también estuvieron presentes en el recinto ferial acompañados por sus criadores.

Laciana mima a La Feriona

La Feriona es el referente comercial de toda la montaña leonesa occidental. Lo dicen las cifras: cuatrocientos puestos ambulantes llegados mayoritariamente de Galicia y Asturias y una población que fácilmente se triplica durante la jornada y se arremolina en el entorno de la avenida del Bierzo y Constantino Gancedo, además de sus calles adyacentes. Lo dicen sus gentes, los que viven aquí y los que cada año acuden puntualmente a la cita pese al trasiego o al mal tiempo. Lo dicen los propios vendedores, de un tiempo a esta parte un tanto desanimados porque las ventas no son tan altas como quisieran. Lo dice el sabor y el olor del pulpo cocinado ‘a feira’ en las pulperías de la muestra y en todos y cada uno de los restaurantes y hogares de la zona, acompañado por unos cachelos y regado por un buen vino.

Y lo dice también el extenso abanico de posibilidades que ofrece este zoco; puestos de artículos textiles, calzado y complementos -lo que más-, maquinaria agrícola, marroquinería, aperos de labranza, productos artesanales o alimenticios y ¡cómo no! frutos del otoño, castañas, nueces y avellanas, y también aquellos tan necesarios para las matanzas como los ajos o las cebollas. ¿Quién se resiste a una jornada marcada por la tradición? Desde luego que Laciana no. Y pa`seguir.

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