El pasado 14 de septiembre daban comienzo, según anuncio del Ministerio para la Transición Ecológica, las obras de restauración ambiental de la mina a cielo abierto “Única” del Grupo Cerredo -Degaña- y la adecuación de la zona para nuevos usos.
La ejecución de las obras, que corresponde a la empresa Tragsa, cuenta con un presupuesto que asciende a 27 millones de euros, de los cuales, 23,6 millones se financiarán a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. A esta cifra se suma el importe de los avales depositados por las empresas mineras como garantía ante la autoridad minera del Principado de Asturias que cuya cuantía asciende a 3,7 millones.
El plazo previsto de ejecución es de 42 meses y generará 61 empleos a los que, según sostiene el Ministerio para la Transición Ecológica, tienen acceso prioritario los trabajadores excedentes de la minería del carbón, incluidos aquellos de las empresas auxiliares a través de la bolsa de empleo creada por el Instituto para la Transición Justa para este fin.
BUENAS PRÁCTICAS Y SUELO PARA NUEVOS USOS
La superficie a restaurar en Cerredo es de 660 hectáreas y requiere un movimiento de tierras de 3,4 millones de metros cúbicos que permitirá remodelar el terreno a partir de su estado actual. Se rellenarán huecos, suavizarán taludes y generarán sistemas de drenaje, de forma que el paisaje recupere su perfil natural y sea sostenible frente a las condiciones meteorológicas a largo plazo.
Se reforestará un tercio de la superficie con especies autóctonas para que el nuevo perfil se integre con el entorno y para facilitar su posible explotación económica. Se rehabilitarán pistas mineras, bermas y plazas de la mina integrándolas en el proyecto para ponerlas a disposición de nuevos usos agropecuarios y forestales.
Además, para mantener el patrimonio minero, se van a conservar algunas edificaciones en el área de la bocamina -conocida como Coto Cortés- que incluye dos naves diáfanas, el edificio de oficinas y las pérgolas del aparcamiento anexas, así como la nave de “Hidráulica”.
La restauración de los terrenos de la mina a cielo abierto de Cerredo tendrá en cuenta su adecuación para usos alternativos, algunos ya definidos, y permitirá otros futuros de carácter energético así como áreas recreativas y de esparcimiento que cuenten con instalaciones básicas y áreas de estacionamiento.
LA RESTAURACION DE MINAS DE CARBÓN EN ASTURIAS
El plan de restauración ambiental de zonas degradadas a causa de la minería del carbón del ITJ está contemplado en el Componente 10 ‘Estrategia de Transición Justa’ del PRTR y dispone de una dotación de 150 millones para el periodo 2021-2023.
Junto a las obras de Cerredo, el plan ha permitido la concesión directa de ayudas a la recuperación ambiental de otras dos minas de carbón a cielo abierto en el Principado de Asturias.
La obra de Tomaleo, en el municipio de Ibias, se inició el pasado mes de abril. El presupuesto de ejecución es de 48,5 millones, de los cuales el ITJ aporta 43,5 millones del PRTR, a los que se sumará los avales de 5,4 millones. Este presupuesto permitirá la restauración de 430 hectáreas y supone el movimiento de 8,2 millones de metros cúbicos de tierra. El plazo de ejecución previsto es de 48 meses y genera 74 empleos.
De forma inminente, se iniciarán los trabajos en la mina de Buseiro, en los municipios de Tineo y Cangas de Narcea, con los que se recuperarán 77 hectáreas a partir del movimiento de 1,3 millones de metros cúbicos de tierra. Las obras se desarrollarán a lo largo de 36 meses y generarán 15 empleos. El presupuesto para esta tercera restauración asturiana es de 6 millones, de los cuales el ITJ aportará 5,6 millones y el resto, unos 551.000 euros, se corresponden con los avales aportados por las empresas mineras.