El acto arrancó con la primera obra de teatro escrita por Guadalupe Lorenzana a cargo del grupo teatral El Escarpín. El Samartinu en Ca’Xepa fue recibida con aplausos, carcajadas y gran entusiasmo por parte del público. La autora, y vecina de la misma pedanía, reconocía al finalizar la función, su emoción y eterno agradecimiento a los actores y actrices que forman parte del elenco por haber materializado su guión con tanto cariño.
Posteriormente, los asistentes se trasladaron al exterior, donde disfrutaron de castañas asadas en un entorno cuidadosamente decorado por la organización. Además se contó con la ayuda de las Tsabores esmeneiradas de Montserrat Saavedra, añadiendo un toque íntimo, personal y tradicional al evento.
El día contó también con la inauguración de la exposición en torno a la festividad del “samartinu” en el pasillo de la segunda planta del Centro del Urogallo, que estará abierta al público aproximadamente un mes, concretamente hasta el 15 de diciembre. En la exposición se podrán ver poemas de Eva González y El Provisor, así como fragmentos de textos de las revistas del Calecho y del Mixto, cedidas por el Grupo de Acción Local de Cuatro Valles. Este proyecto, en el que participaron una docena de vecinos de diferentes pueblos de Laciana, puso en valor las raíces culturales de la comarca, y sobre todo una tradición en vías de extinción.
El Samartino marca el inicio del invierno y en algunas comunidades, sigue reuniendo a familias y vecinos en torno a tareas comunes, compartiendo trabajo, comida y folclore. Ahora, en muchas localidades, apenas quedas vestigios de estas prácticas, relegándose a eventos simbólicos o recreaciones culturales. Sin embargo, la paulatina pérdida del Samartino no es solo la desaparición de una práctica sostenible, sino también de un vínculo con la identidad colectiva de la región.
Hoy, mientras los efectos de la industrialización alimentaria siguen perpetuando contaminación, problemas de salud pública, desperdicio y maltrato animal, la tradición del Samartino nos recuerda que existen formas más humanas y sostenibles de vivir en armonía con el entorno y la naturaleza. Su recuperación no solo ayudaría a preservar la cultural local, sino también a fomentar modelos más respetuosos con el medio ambiente y el bienestar animal.
Esta actividad pudo realizarse con la colaboración del Ayuntamiento de Villablino a través de su Concejalía de Cultura, la Junta de Castilla y León a través de la Fundación Patrimonio Natural, la Asociación Cultural Amigos de Sierra Pambley y la Reserva de la Biosfera de Laciana.