EBD/Ical El Tribunal Supremo ha considerado este martes 16 de febrero suspender el adelanto del toque de queda en Castilla y León que la Junta había adelantado a las 20 horas de la tarde, según han avanzado algunas publicaciones periódicas de carácter nacional.
Esta decisión, recogida en un decreto de Presidencia, fue recurrida en este tribunal por el Gobierno central, que consideraba que esto no se podía hacer aunque Alfonso Fernández Mañueco fuera la autoridad delegada en la comunidad durante el estado de alarma.
Alfonso Fernández Mañueco amplió a mediados de enero el toque de queda en Castilla y León, tras publicar un decreto que limitaba la libertad de circulación a partir de las 20 horas de la tarde.
Este acuerdo fue recurrido por el Gobierno de España, que consideraba que dicha decisión excedía las competencias del presidente de la Junta, que desde la aprobación del estado de alarma es autoridad delegada en la autonomía. Este recurso fue lamentado por la Junta, que defendió el adelanto como necesario para garantizar la seguridad.
Reacción de la Junta
La consejera de Sanidad, Verónica Casado, confirmó este martes, sobre los efectos del toque de queda, que los datos están sobre la mesa y que desde que se puso en marcha, hace ahora un mes, ha dado sus frutos junto a otras medidas como los antígenos de última generación, de modo que “ha permitido la misma velocidad de crecimiento que de decrecimiento de la incidencia acumulada”.
Casado, quien declinó valorar la decisión del Tribunal Supremo sobre la ilegalidad del toque de queda a las 20 horas, explicó que no se puede pedir ninguna responsabilidad sanitaria, cuando ha servido para que desciendan las cifras de contagios y muertos.
En todo caso, Casado añadió que es el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, quien debe valorar la decisión del Alto Tribunal.