El agua brota , despertando el mudo porvenir de los magmas adormecidos.
Fluye , como el llanto del pequeño Damián , en un débil murmullo, aquí , junto a la fuente encantada.
La fuente del Rebollal se asienta sobre los inmediatos peldaños de una colina escarbada , siendo testigo, hasta los años cincuenta, de numerosos rituales muy antiguos que sirvieron de amparo a los vecinos de la localidad de Tedejo , en la Comarca del Bierzo.
Pero no sólo de aquella Magia se sirvieron los que allí habitaban, si no , los que recorrieron grandes distancias desde la tierra de Maragatos e incluso de la Cepeda , en busca de redención.
Dos mujeres de la pequeña población de Tedejo , introducen al pequeño Damián en la fuente, mientras colocan velas encendidas alredor, y por medio de conjuros piden su sanacion al tiempo que invocan las aguas pronunciando si hay niño o no .
La madre de Damián se esconde en el bosque cercano despojándose de sus ropas , y estas , arderán en la hoguera para purificar todo mal , luego , como en un orden sacral se vestirá con ropas nuevas para regresar junto a la fuente.
Los niños de la localidad acuden al ritual , siendo convidados , tras el acto bautismal, con pan y queso .
El Agua …..!
El hombre,desde los inicios de la humanidad, invocó al universo y a la naturaleza creando una estela infranqueable donde depositar las energías inexplicables.
Estas , a través de los elementos, se conectaban con aquellos Magos o elegidos para invocar los más ocultos misterios.
Es por ello que, el agua , simboliza la pureza librándonos de todo mal.
La fuente de Tedejo contiene esas energías , y por tanto, el poso ancestral de un ritual, probablemente, único.
En la localidad se conoce como la fuente de los “Encanijados “.
Fotografía: Pedro Álvarez Borge
Isasy Cadierno