El Partido Popular ganaría las elecciones generales en Castilla y León y obtendría 14 diputados, mientras el PSOE, que fue el vencedor el 28 de abril, caería a segunda posición con once escaños. Además, Ciudadanos se quedaría sin representación en la Comunidad, mientras Vox, que solo tenía un representante, lograría seis, según una encuesta de GAD3, elaborada entre el 14 y el 31 de octubre, que publica hoy El Norte de Castilla.
El desplome de Ciudadanos provoca por un lado alimenta el retorno del PP al liderazgo en Castilla y León, después de haber perdido en los últimos comicios generales y autonómicos por primera vez en tres décadas, y por el otro, nutre a Vox. La encuesta le otorga un cero a Ciudadanos, que pasa de los ocho diputados conseguidos a finales de abril a la nada.
De este modo, lo que resulta una tendencia consolidada en las encuestas es el descenso implacable de Ciudadanos en Castilla y León, al igual que ocurre en el resto de España donde, como podrán comprobar mañana en estas mismas páginas. Ahora, el apoyo de los electores desciende desde el 18,9 por ciento del 28A a un nueve por ciento de media, menos de la mitad. Solo Valladolid, Salamanca, Segovia y Burgos mantendrían un diez por ciento de apoyo a la formación naranja.
En esta ocasión, el sondeo augura que el desplome de diez puntos de Ciudadanos lo capitalizarán al completo entre PP y los de Santiago Abascal. Los populares volverían a ganar las elecciones en Castilla y León con un 33 por ciento de los votos y una subida de siete puntos respecto al 28 de abril. Eso les permitiría sumar 14 diputados por once del PSOE, que se dejaría un uno por ciento de votos en esta especie de segunda vuelta electoral de 2019. Vox, en tanto, subiría casi cinco puntos.
Las tres fuerzas de la derecha, por tanto, a pesar del hundimiento de Ciudadanos, pasarían de contar con un 57,25 por ciento de los votos el pasado 28-A a un 59 por ciento.
En el horizonte electoral tampoco se atisba, según GAD3, un repunte de Unidas Podemos, que vuelve a quedarse sin representación por segunda vez consecutiva. Ni rastro de los tres que llegó a sumar en 2015 y 2016, cuando los de Pablo Iglesias se encontraban en su momento más alto. De hecho, aún vaticina un peldaño menos, del 10,39 por ciento de votos que obtuvo la coalición Podemos-IU en abril a apenas un ocho por ciento de ahora. Solo Burgos, uno de sus bastiones, mantendría un apoyo del diez por ciento. En Valladolid caerían del 11,63 al nueve por ciento y en Zamora, donde hay un Gobierno de IU con mayoría absoluta en la capital, se quedarían con un seis por ciento tras el 8,32 por ciento cosechado en abril.
Provincias
En Ávila el PP lograría un diputado PP, PSOE y Vox; en Burgos, dos el PP, uno el PSOE y otro Vox; en León, dos el PSOE, uno el PP y otro Vox; en Palencia, dos el PP frente a uno del PP; en Salamanca, dos el PP, frente a uno del PSOE y otro de Vox; en Segovia, uno PSOE, PP y Vox; en Soria, uno PSOE y otro PP; en Valladolid, dos PSOE, dos PP y uno Vox, y en Zamora, dos PP y uno PSOE.