Para entender el enmarañado proceso de resolución del contrato de concesión de la línea Cubillos del Sil-Villablino y todos los bienes aparejados a ella hay que empezar por el principio. El pliego de condiciones recogía una serie de vehículos adscritos a la concesión y divididos entre material procedente de la concesión anterior y en servicio hasta el 21 de noviembre de 1998, el material que tendría que aportar el concesionario, en este caso la administración concursal de Coto Minero Cantábrico, y, por último, el material que la administración autonómica, es decir, la Junta de Castilla y León, tiene que aportar a la concesión.
En cuanto al material motor pertenecen a la concesión las locomotoras fabricadas por MACOSA -1003 y 1004- y las ALCO 1005, 1006 y 1007, que tendrían que haber sido aportadas por el concesionario, destaca la desaparición de la locomotora 1005. Laciana Digital ha averiguado que se encuentra en España y no en Argentina como se presuponía. Concretamente fue adquirida, en octubre de 2017, por la empresa MTF, S.L -mantenimiento técnico ferroviario-. Esta información ha sido confirmada a este medio de comunicación por parte de uno de los responsables de la sociedad quien a la vez ha señalado que la locomotora “se hallaba en unas condiciones penosas, le faltaba prácticamente de todo”. Aún así, las mismas fuentes han revelado que la máquina se encuentra prácticamente en las mismas condiciones que cuando la compraron “porque el coste que supondría poner esa máquina en servicio podría rondar los 200.000 euros”.
Y la pregunta es ¿por qué esta locomotora no ha revertido a la Junta de Castilla y León? De momento la administración autonómica ha informado ya a este periódico de que “se le ha reclamado al concesionario el importe correspondiente al valor de la misma, de acuerdo con el procedimiento marcado por la legislación vigente, incluido el trámite de audiencia al concesionario”. De hecho, en caso de no atender a la reclamación, “se seguirá la vía ejecutiva, tal y como establece la ley”, apuntan también desde la Junta.
La misma suerte ha corrido el material remolcado, falta un coche de viajeros 1ª-2ª serie AB y un coche salón serie A, además de unos cuantos vehículos de distintas series que deberían estar en las instalaciones del ferrocarril y no están, unos vagones cuya presencia sería muy necesaria para el desarrollo del proyecto de recuperación del ferrocarril Cubillos-Villablino. ¿Dónde están? Según diversas fuentes, algunos de ellos se encuentran en propiedades del antiguo empresario minero Victorino Alonso.
En definitiva, de todo el material móvil afecto a la concesión administrativa tan solo ha revertido a la administración, según información de la propia consejería de Fomento y Medio Ambiente, un vagón cerrado tipo F que se encuentra en la nave de Cubillos del Sil, 140 vagones tolva -80 unidades en Cubillos y 60 en Villablino, la locomotora 1006 que está en un hangar abierto en Cubillos, y las locomotoras 1003, 1004 y 1007 que se encuentran en la nave de Villablino.
Un asunto que bien seguro saldrá a colación en la reunión que mantendrá en Páramo del Sil el próximo miércoles día 23 el consejero de Fomento y Medio Ambiente Juan Carlos Suárez-Quiñones con el Consorcio del Ponfeblino.