El empresario minero Victorino Alonso, propietario de un coto de caza de dos mil hectáreas en Bastarás (Huesca), con pueblo incluido, no tendrá que ir a prisión por destruir el yacimiento neolítico de la cueva de Chaves. El Juzgado de lo Penal número 1 de Huesca le ha suspendido definitivamente la condena de dos años por un delito contra el patrimonio histórico, basándose, entre otras cosas, en que es insolvente para afrontar la elevada cuantía, tal y como publica el medio de comunicación ‘Heraldo’.
El empresario fue juzgado en noviembre de 2016 por dar la orden de entrar con una excavadora en el yacimiento, situado en su finca, para nivelar el suelo y colocar comederos y abrevaderos para la cría de cabras. También fue condenado a pagar una indemnización de 25,5 millones de euros al Gobierno de Aragón.
El pasado mes de octubre, el Tribunal Constitucional rechazó el recurso contra la sentencia presentado por el empresario, que agotó así el último cartucho, dejando en manos del Juzgado de lo Penal de Huesca la decisión sobre si dictaba una orden de ingreso en la cárcel o suspendía la pena definitivamente. Al final ha optado por esto último, con la única condición de que en tres años no delinca.
En un auto hecho público este lunes, estima la solicitud de la defensa de Alonso y falla en contra de la petición de las acusaciones. Tanto el Ministerio Fiscal como los abogados del Gobierno de Aragón y de la Asociación Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés (Apudepa) eran partidarios del ingreso en prisión del empresario minero.