Por unanimidad, el pleno de la Corporación Municipal aprobó una medida, obligatoria e impuesta por el ministerio de Hacienda, que permitirá “dar mayor liquidez a ayuntamientos como el de Villablino que están sujetos a un plan de ajuste y que ven limitadas enormemente las posibilidades de inversión”, tal y como ha explicado el alcalde, Mario Rivas.
La medida supone fusionar las tres líneas de financiación del ICO -Instituto del Crédito Oficial-, que actualmente tiene el Consistorio, en una sola y que ascienden a 3.220.000 euros “lo que permitirá que en los dos próximos años no se amortizará capital”, ha subrayado el primer edil, quien destacó que el hecho de no tener que hacer frente a la amortización hará posible que “según las cuentas, en dos años, la deuda que mantenemos con la Seguridad Social estará eliminada”. En esta línea, Rivas recordó que la deuda con Hacienda ya ha sido suprimida.
El plazo final de amortización quedará fijado en el año 2032 “que era el mismo que teníamos hasta ahora ya que uno de los créditos, el de mayor cuantía, acaba ese año”, si bien el Ayuntamiento no ha querido acogerse a una medida voluntaria que supondría aumentar el plazo de amortización en diez años. “Esto solo supondría un mayor endeudamiento y no sería bueno irnos al año 2042 porque los que hoy gobernamos tenemos que tener perspectiva de futuro”.
Por último, Rivas ha insistido en que uno de los mayores trabajos realizados por el equipo de gobierno socialista ha sido “ordenar las cuentas de un Ayuntamiento que estaba en una situación terriblemente complicada”. En este sentido, ha añadido que “día a día vamos cumpliendo los objetivos y más pronto que tarde se verán beneficiados los vecinos del municipio, que son quienes nos importan”.