Insisten e insisten. La sociedad ARMF ‘Mantenimiento y Proyectos Ferroviarios SL’ , a través de su responsable Manel Ramos, ha aprovechado su presencia en Villablino con motivo del curso que se está impartiendo a través de la UNED sobre el ferrocarril Ponferrada-Villablino para volver a reiterar la acuciante urgencia que tiene la empresa para poder acceder a las instalaciones ferroviarias de Villablino. Esperan la cesión, por parte de la Junta de Castilla y León, para emprender diferentes planes de investigación y desarrollo industrial, reparación de vehículos ferroviarios, actividades turísticas…
“Hemos realizado diferentes contactos con todas las administraciones expresando nuestra extrema urgencia porque aunque todo el mundo está activo es cierto que desde la iniciativa privada queremos que esto corra más”, señalaba Manel Ramos al tiempo que recordaba que ARMF “lleva cuatro años interesada en el proyecto y nos encontramos, ahora mismo, casi a las puertas. Debido a las elecciones autonómicas y al período vacacional el tema se está dilatando”.
Ramos habló concretamente sobre los tres grandes proyectos industriales que plantean para la zona: “uno de reparación de material ferroviario convencional, otro de pruebas de investigación y desarrollo con biogás en el que está una de las grandes empresas gasistas del país, y otro más por el que se ha interesado alguna empresa para que les hagamos mantenimiento habitual de material ferroviario”. Es más, subrayó que estos planes industriales ayudan “a dar aire al proyecto turístico del Ponfeblino aunque no podemos hacer nada si no tenemos asiento en el territorio. No tenemos un taller ni unas instalaciones y eso hay que conseguirlo y está en mano de las administraciones”.
Manel Ramos, que visitó la comarca de Laciana para participar en una mesa redonda sobre el Ponfeblino, al hilo del curso que la UNED está impartiendo, también ofreció a los alumnos una ponencia en la que explicó las posibilidades que tiene el ferrocarril turístico y qué medios existen para poder ponerlo en marcha. Todo, tomando como referencia las experiencias de trenes que en el extranjero son un éxito turísticamente hablando. “Lo que pretendemos es quitar el pesimismo”, apuntó Ramos.
En la misma línea se pronunció el alcalde, Mario Rivas, quien también participó como ponente en la mesa redonda. Aseguró, en referencia al Ponfeblino, que “lo que no se intenta no se consigue. Negar continuamente algo que no se ha llegado a intentar no ayuda en nada”. El primer paso, según el regidor, es “poner en valor los talleres, el recorrido de la vía y la maquinaria para después dar el segundo salto al proyecto turístico”. Aún así, el primer edil señaló que en los cuatro años que quedan de legislatura “tenemos que ver algo del Ponfeblino sea la parte industrial o el camino hacia la parte turística. Si en estos cuatro años no somos capaces de ver una realidad del Ponfeblino quizás sí deberíamos empezar a olvidarnos de él”. Algo que por el momento no está en las intenciones del alcalde que no cesa en su empeño y ha confesado que “la voluntad del equipo de gobierno no es renunciar al proyecto, aunque haya trabas en el camino”.
Respecto a los planes de ARMF, Rivas recordó que la sociedad deberá acceder a las instalaciones a través de una licitación pública, aunque el regidor ha afirmado que “cuando vemos a una empresa como ésta, con esa dedicación, tenemos que ser realistas y el Ayuntamiento apuesta claramente por su proyecto”.
También acudió a la mesa redonda sobre el Ponfeblino la experta en patrimonio industrial Esther Aparicio, quien no dudó en calificar la idea de ARMF como “un plan integral. Esto no suele ser muy habitual, que haya un grupo de empresas que estén decididas a apostar por la revitalización del tren y todo lo que ello conlleva: formación de trabajadores, generación de empleo.. Es una excelente noticia el hecho de que algo así se pueda ir desarrollando”, remarcó la experta.